lunes, 29 de octubre de 2018

Murciélago


¿Se te ha echado el tiempo encima y aún no tienes tu disfraz de Halloween? ¡No te preocupes! La Nebulosa de Historias tiene la solución. Seguro que estarás pensando: “Que sea barato” y mi propuesta lo es, como mucho vas a tener que comprar: un antifaz, unas alas y una diadema de cuernos, pues la Nebulosa de Historias te propone disfrazarte de Murciélago.
Para disfrazarte de murciélago tan solo necesitas ropa negra, ponte una camiseta o top negros, unos pantalones o una falda con medias chulas de Halloween si tienes.
También puedes usar un tutú negro de fiesta si quieres añadirle un toque más original.
Una vez vestida completamente de negro, queda la parte más difícil de todas: Las alas.

Las alas

Hace algunos años me disfracé de murciélago para Halloween, iba con el tiempo justo para el disfraz y por más que buscaba no encontraba alas de murciélago, para mí, era la cosa más simple del mundo, ¿cómo era posible que no vendieran alas de murciélago en Halloween? Pues no, vendían alas de ángel, alas de ángel oscuro o de demonio, pero no de ángel, así que decidí hacérmelo yo en mi casa.
  • Ingredientes:

o   Tijeras
o   Lápiz
o   Cartulina grande negra
o   Dos gomas anchas y grandes

Pasos a seguir

1. Extiende la cartulina negra y dibuja con el lápiz las alas de un murciélago, puede servirte de ayuda alguna foto por internet, pero no tiene por qué ser todo simétrico y perfecto, al fin y al cabo, esto lo vas a hacer para una única noche.
2. Una vez dibujadas las alas, que tienen que estar juntas, no una ala por un lado y otra por otro, deben estar unidas, así:
Imagen sacada de: www.pinterest.es

Una vez dibujadas, recórtalas con la tijera.
3. Cuando ya las tienes recortadas y has comprobado que te quedan bien delante del espejo, queda la parte más difícil, ¿cómo las sujetamos a la espalda? Pues bien, realiza dos cortes horizontales con la tijera en cada lado del ala, así:
Imagen sacada de: www.pinterest.es

4. Por último, pasa la goma ancha por cada corte, como si fueran las alas de una mochila y fija la goma bien, de esta forma podrás mantener las alas a tu espalda, cómodamente.

¡Y ya tienes la parte más difícil!

El resto del disfraz

Para el resto del disfraz, puedes añadirle además de tu ropa negra y tus alas, un antifaz, que puedes conseguir en cualquier tienda de disfraces, yo conseguí el mío en Claires:



O una diadema de cuernos que también venden en Claires.

Espero que este ejemplo de disfraz te haya servido de ayuda para este Halloween y si no es así, échale un vistazo al resto de disfraces que ofrece la Nebulosa de Historias, estoy segura de que alguno te convencerá.

¡Un saludo de Silvia!


domingo, 21 de octubre de 2018

Casa Rural


¿Aún no tienes planes para el puente de Noviembre? Pues te ofrezco un plan de Halloween que puedes hacer, ir a una Casa Rural. Si pretendes ahora buscar hoteles o escaparte de alguna forma de la ciudad, te advierto que va a estar complicado.
Yo me fui con mi novio el puente de Octubre, en un principio queríamos buscar un hotel con spa o balneario y para nuestra sorpresa ya estaba todo cogido, buscamos y miramos por todos lados, hasta que al final, mi novio tuvo la idea, ¿por qué no ir a una casa rural?




Las casas rurales suelen ser más baratas que los hoteles y tienen más disponibilidad, ya que la gente no suele pensar en ellas cuando piensan pasar un finde tranquilo y ver alguna ciudad.
Para encontrar este tipo de casas rurales puedes bajarte alguna aplicación en el móvil y buscar, nosotros encontramos la nuestra en “toprural”, una aplicación de la que salimos muy contentos.
Hay casas rurales de 2, de 4, hasta de 8 personas, puedes ir con tus amigos, con tu novio o con tu familia, como tú veas. El objetivo de un fin de semana en una casa rural no es más que salir del ambiente urbano que tanto conoces y ver un poco el campo y la naturaleza.
Dado que es Halloween, te recomiendo que escojas una casa rural cerca de alguna Zombie Survival y será el doble de diversión.

¿Qué hacer en una casa rural?

Los planes típicos que se suelen hacer en una casa rural son los siguientes: ir a ver un pueblo (ya que las casas rurales suelen estar cerca de uno), hacer una barbacoa, ver pelis a la luz del fuego de la chimenea o hacer senderismo.



Además de estos planes, yo te propongo los siguientes:
  • Jugar a juegos de mesa: soy aficionada a juegos de mesa como el Zombiecide, Patchwork o el Star Realms. Son juegos muy divertidos para jugar o con amigos o con tu familia o con tu pareja.
  • Ver películas de miedo relacionadas con cabañas en el bosque: es Halloween, ¿no? Pues aprovecha, porque acabas de hacer lo que todos los adolescentes americanos hacen, irse a una cabaña a esperar a que el cuasimodo cojo de la motosierra les destripe.
  • Contar historias de miedo: una linterna y un público, eso es justo lo que necesitas para pasar una noche terrorífica.
  • Fiesta de disfraces: invita a tus amigos y disfrázate de algo terrorífico.
  •  Zombie Survival: si has cogido una casa rural cerca de algún pueblo que realice esta actividad, ¡no dudes en participar!


Cosas que necesitas para una casa rural

Puede que no todas las casas rurales tengan exactamente lo mismo, yo solo hablo de mi experiencia en una de ellas.



  • Comida: tienes que comprar comida para todo el fin de semana, ya que al contrario que un hotel, las casas rurales solo ofrecen alojamiento. No te olvides de la sal, el aceite y el azúcar, porque tampoco tendrán, lo que sí que tendrán será jabón y estropajo para fregar los platos o lavavajillas.
  • Imprescindibles: no vas a necesitar sábanas o edredones, ya que eso lo tiene la casa rural, lo que sí que vas a necesitar es secador del pelo, gel, pasta de dientes y champú.
  • Barbacoa: si hay barbacoa y quieres probarla, no te preocupes porque suelen tener carbón o leña para que la enciendas y cerillas, por lo que el mechero no será necesario que te lo lleves.
  • Productos de limpieza: generalmente lo tienen todo la casa rural, así que no te preocupes por ellos.
  • Películas: lleva películas, porque suelen tener reproductor de DvD.


Datos importantes:
  • Encárgalo con antelación o dos días antes como muy tarde para no quedarte sin tu casa rural.
  • No lleves mucho dinero, porque no te va a hacer mucha falta.
  • Habla con el dueño, pregúntale sitios interesantes para visitar o datos técnicos de la casa.
  • Deja la casa tal y como te la has encontrado o tendrás penalización.

domingo, 14 de octubre de 2018

La Calabaza

Llega Halloween y hay que estar preparado, ¿quién no tiene un amigo, primo o conocido que cumpla años en estas fechas tan señaladas? Para ello te propongo envolver tu regalo siguiendo la temática del mes, la Calabaza.
Antes de nada, tranquilo, no te voy a dar la brasa con la historia de la calabaza en Halloween, ya que para eso, habrías entrado en otro blog…
Lo que sí que te voy a explicar, es cómo conseguí envolver este regalo de esta forma. El regalo en concreto que había dentro de la calabaza era un muñeco POP, pero si tu regalo es diferente, puedes meterlo dentro de una caja similar a las cajas de los Funkos y realizar los siguientes pasos.

Ingredientes:
  • Una cartulina grande naranja
  • Una cartulina grande negra o marrón (para el tallo de la calabaza)
  • Celo (mucho celo y usa del bueno si puedes, que el que utilicé yo era una caca)
  • Pegamento imedio (por si te falla el celo como me pasó a mí)
  • Tijeras
  •  Rotu negro (para dibujar los ojos y la sonrisa terrorífica de la calabaza.


Pasos a seguir
  1. Corta toda la cartulina a lo ancho en tiras, serán las que utilicemos para darle forma a la calabaza.
  2. Coge tu regalo y pega la primera cinta naranja en un extremo del regalo y únelo al otro extremo usando en los dos casos, celo.



3. Justo donde termina la primera cinta naranja, pega la siguiente cinta, procurando darle ese aspecto de esfera que tiene esta baya de cáscara dura.




4. Pega las cintas siempre con celo, para no dañar el regalo, puede que cuando termines de hacer esta esfera, quede feo los dos extremos del regalo llenos de celo, por eso, te recomiendo que recortes dos círculos iguales de la cartulina negra o marrón que hayas comprado y los pegues a los extremos de la calaba con pegamento imedio, para que las cintas no se salgan del celo que las sujeta.


5. Una vez puestos los dos círculos y casi terminada nuestra calabaza, nos toca darle los últimos toques, el tallo. Para el tallo, recorta un rectángulo en la cartulina negra o marrón y enróllalo para darle forma de cilindro. Con celo, fija el cilindro para que no se deshaga y corta con las tijeras dos lados del cilindro, para separar las dos lengüetas.


6. Para pegar el tallo a la calabaza, puedes hacer dos cosas, si tienes celo del bueno, pega las dos lengüetas a la base y listo y si no tienes… usa el pegamento imedio como hice yo jajaja


7. Por último, dibuja con cuidado los ojos y la sonrisa en la parte naranja de la calabaza y…. ¡ya lo tienes!



¡Tu terrorífica calabaza ya está lista para asustarlos a todos!

domingo, 7 de octubre de 2018

Minigolf


Como todos los fines de semana, siempre apetece hacer algo distinto, salir de la rutina y probar cosas nuevas, por eso yo os propongo Minigolf.
Hay varios sitios para hacer esta actividad, pero yo os recomiendo el minigolf Maya del Palacio de Cristal, porque el minigolf helado de Xanadú… es muy muy simple y lo terminarás en poco tiempo. Sin embargo, el minigolf Maya del Palacio de Cristal, es un poquito más difícil y los hoyos más elaborados.


Si nunca has hecho minigolf como es mi caso, te explico un poco cómo va. Cuando llegas pagas por una ronda de 18 hoyos que suele costar aproximadamente 8€ y te dan con ello una bola, un papel donde apuntar tus puntos y un palo a tu medida.
Cada hoyo te explica un poco de historia sobre la temática escogida por el minigolf, en este caso, la cultura Maya y al mismo tiempo, te dice en cuantos “par” te tienes que hacer ese hoyo.
Un par en golf es las veces que tienes que golpear la pelota para que entre en el hoyo, si tienes que hacerlo en dos movimientos, habrás hecho ese hoyo en 2 par y esos 2 par te lo tendrás que apuntar en el papel como puntos.
Si una persona se ha hecho un hoyo en menos par que tú, esa persona gana.
Si vas con tus amigos a realizar esta actividad, te recomiendo que lo hagáis sin prisa, a vuestro ritmo, leeros las historias que ponen en el panel de cada hoyo, visualizar vuestra jugada antes de hacerla, etcétera.
Seguro que a estas alturas te estarás preguntando como son esos hoyos, ¿habrá el típico molino en movimiento? ¿será muy complicado? Te diré que cuando hice este minigolf, yo no había practicado esta actividad en mi vida y no estuvo mal. Hay hoyos más complicados que otros, pero todos están relacionados con la temática del minigolf.

EL HOYO 8

El hoyo 8 del Palacio de Hielo es de los más largos que hay, se hace en 4 par, si lo haces en menos, eres un crack y si lo haces en más, es normal porque es muy largo. Tiene forma de 8 y tienes la opción de pasar la bola o por arriba del puente o por debajo, así, entre tú y yo, hazlo por debajo, todos suelen intentarlo por arriba, creen que la bajada del puente les hará hacer el hoyo en menos par, pero no es cierto, se pasarán del hoyo y tardarán más.

Cuando te ponen un agujero para pasar la bola

Cuidado con los troncos y demás túneles, son una trampa, no intentes meter la bola por ese mini-agujero, al final no la meterás y la bola volverá estúpidamente de nuevo a ti. Trata de rodear los troncos, nunca pasar por el medio y conseguirás tu objetivo.

Un hoyo divertido

Hay un hoyo en especial en este minigolf que es una verdadera pasada, tienes que pasar la bola por una escultura maya y de esa escultura, la bola sale literalmente volando hasta el hoyo, lo recomiendo encarecidamente, tienes que probarlo.

En conclusión

Si al final no eres un verdadero experto del minigolf, no te estreses, porque en este mismo centro comercial también hay bolera, coches de choque y recreativos, donde podrás pasarlo igual de bien.
Sin embargo, con el minigolf Maya del Palacio de Cristal, pasaras una buena tarde a un precio muy económico.

Datos importantes:
  • Dirección: Centro Comercial palacio de hielo, Calle de Silvano, 77, 28043 Madrid
  • Horario: de 16:00h a 23:00h
  • Precio: 8€ aprox
  • Recomendación: ve pronto y tendrás todos los hoyos vacíos y listos para ti, cuanto más tarde vayas más gente habrá.



domingo, 30 de septiembre de 2018

Inteligencia


La mente humana es prodigiosa, cada mente es única, con su personalidad y sus puntos fuertes. Yo tengo una gran capacidad en el ámbito de las letras, de la redacción, de la expresión, pero carezco de una mente matemática.
El problema de este mundo es que se valora más una mente matemática que una mente literaria, por ello tuve que tomar una decisión radical, tenía que adaptarme a mi tiempo. Soy nulo para las matemáticas y la ciencia, pero no todos son así. Siempre pensé lo maravilloso que sería poder entrar en las mentes de los demás, adquirir sus conocimientos y ascender en el plano laboral.
Afortunadamente para mí, encontré a alguien cuya mente matemática ansiaba tener imaginación y desarrollar aquello que para mí era tan fácil como respirar.
—¿Crees que funcionará? — me pregunta mi compañero.
—Estoy seguro — contesto— eres muy listo y eso de crear nueva tecnología se te da fenomenal, yo en cambio prefiero crear arte, dibujar y esas cosas.


Imagen sacada de: www.disenoyarquitectura.net


Hacía varios meses que mi amigo de mente matemática llevaba trabajando en la maquina con la que conseguiríamos nuestros deseos. Una máquina que transferiría mis conocimientos de las letras y las artes a mi amigo y él a cambio me transfiriera sus conocimientos en las ciencias tecnológicas.
Gracias a él, conseguiría ascender en mi aburrido trabajo de técnico que tan mal se me daba y él conseguiría escribir sus memorias en un libro utilizando los recursos literarios que tan fáciles me resultan de utilizar.
—Ya está listo — me dice.
Me mira con preocupación, no muy convencido de estar haciendo lo correcto, pero le tranquilizo en el acto.
—Tranquilo, es lo que queremos, lo que hemos querido siempre.
—Lo sé, pero aun así…
—¿Qué?
—¿Y si sale mal?
—No lo hará, tú seguirás con tus conocimientos matemáticos, solo que también tendrás en tu mente mis conocimientos en letras.
—Y tu seguirás con tus conocimientos en letras, solo que también tendrás mis conocimientos matemáticos.
—Exacto.
Más convencido, mi amigo y yo nos sentamos espalda contra espalda en la máquina que hemos construido juntos y juntos la activamos. Cierro los ojos y procuro no pensar en ese ruido chirriante, en ese olor a plástico quemado o en la luz eléctrica que provoca la máquina.
El dolor viene justo después, siento como si miles de cuchillas se clavaran en mi cabeza, trato de no gritar, pero dejo de contener mi grito al oír el de mi compañero. El dolor dura unos minutos y tras él, todo está en calma. La máquina se apaga, las luces se apagan y nuestros cuerpos descansan.
—¿Estás bien? — me pregunta mi amigo.
—Eso creo — contesto tocándome las sienes.
Pasan los días y a medida que el tiempo corre, nos vamos dando cuenta que vemos las cosas de forma diferente. Voy a un concierto y ya no disfruto de sus notas, no pienso en la melodía y en la armonía del pentagrama, pienso en la fuerza del rozamiento de una cuerda contra otra cuerda, en las dimensiones que debe de tener el contrabajo para que genere el sonido o en la presión exacta que se tiene que ejercer en un tambor sin llegar romperlo para que provoque el ruido correspondiente.
En nuestra mente oímos dos voces, la matemática y la literaria. Pensamos que podemos llegar a adaptarnos a esta nueva realidad, que basta con canalizar las voces dependiendo de la realidad que estemos viviendo.
Si estamos en una oficina, tendremos que fomentar nuestro lado matemático y si estamos en una exposición de arte, tendremos que fomentar más nuestro lado artístico. Nos cuesta, pero poco a poco vamos controlando nuestros pensamientos.
La catástrofe vino el treinta de septiembre del año 2018, cuando mi amigo matemático me llamó histérico y me pidió que fuera a verle a su casa.
Al llegar, me lo encuentro en la habitación, sentado en el suelo, en calzoncillos y con una pistola en la mano.
—¡Por dios! ¿qué ha pasado? — le pregunto escandalizado.
—Creía que era mi voz la que hablaba en mi cabeza — dice meciéndose compulsivamente — creía que en mi cabeza había dos voces sí, pero que las dos eran la mía, pero no era así, no era así.
—¿Qué quieres decir?
—Hay una tercera voz en mi cabeza y no es ni la matemática ni la artística, eres tú.
—¿Yo?
—No solo me transferiste tus conocimientos en arte, también las experiencias con las que aprendiste, tus recuerdos, tu forma de ver el mundo, una parte de ti vive ahora en mí.
Pienso en sus palabras y en mis propias experiencias desde que hicimos la transferencia de datos, es cierto que he notado cierta presencia en mi cabeza, veo el mundo de forma diferente, puede que también sea porque la veo como antes la veía mi amigo.
—Es cierto que he sentido parte de ti en mí, pero eso no es malo…
—Sí que lo es, porque esa parte de mí, la que yo te transferí, ya no está y por tanto ya no soy yo, soy dos personas en una, ¡soy un monstruo!
—No eres un monstruo
—Sí que lo soy y por eso, ambos debemos morir.
Mi amigo matemático se levanta y al hacerlo me apunta con el arma que antes guardaba. Yo me quedo sin palabras, sin saber qué decir y antes de que pueda replicarle, dispara.





Si te ha gustado…

¿Alguna vez has sentido que algo te supera? ¿Qué por más que intentes aprenderlo nunca te va a salir? Pues de eso mismo va este relato. Según la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner, existen varios tipos de inteligencias: la matemática, la artística…
En mi caso soy más artística que matemática, nunca se me han dado bien las ciencias tecnológicas y siempre he pensado como sería si consiguiera adquirir esos conocimientos de alguien que sí que sabe, ¿sería más feliz? Puede, pero lo que sí que está claro, es que no sería yo, tal y como descubrió nuestro amigo matemático que quiso tener una mente más artística.
Dicho esto, espero que os haya gustado mi relato y que me dejéis vuestros comentarios, dudas y opiniones al respecto.
Y un saludo de Silvia!!


Imagen sacada de: psicologiaymente.com

domingo, 23 de septiembre de 2018

Steampunk


Este fin de semana se presentaba en IFEMA la Heroes Comic Con de Madrid y para este gran evento, necesitaba un disfraz especial y ¿qué mejor disfraz que ir vestida al más puro estilo Steampunk?
Para los que no lo sepáis, el estilo Steampunk que empezó siendo un subgénero literario nacido dentro de la ciencia ficción, es un movimiento artístico que mezcla la ambientación de la tecnología a vapor con la época victoriana.

Imagen sacada de: www.tobado.com
Antes de empezar a explicar los pasos de cómo disfrazarse, quiero señalar que no es de los disfraces más baratos que existen, pero que intentaré que con estos sencillos pasos no gastéis más de lo necesario.

Mujer Steampunk

Al principio puede parecer que el traje de una mujer steampunk puede ser más complicado que el de un hombre, pero os demostraré que no es así:

·         Parte de arriba:

o   Sombrero de copa, bombín o tocado
o   Con una blusa mona de color blanco, marrón, negro o verde militar basta
o   Si queréis darle un toque más, podéis añadirle un chaleco de distinto tono de color que la camisa y unos guantes de encaje para las manos, pero no es obligatorio.

  • Parte de abajo:

o   Usad una falda larga hasta los pies o hasta la rodilla de tonos color tierra o verde militar
o   Poner un tutú negro por debajo para que dé volumen a la falda, de esta forma obtendremos un efecto “época victoriana”
o   Si queréis darle un toque más, podéis añadir cinturones o cadenas, pero no es obligatorio
o   Usad medias de rejilla o encaje y poneros zapatos de tacón cerrados.

Precio total de un disfraz mujer Steampunk:
  •  Sombrero de copa: 6€ en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  •  Blusa: 19,99€ en H&M
  • Chaleco: 19,90€ en Primark
  • Guantes: 5€ aprox en Claires
  • Falda: 15€ aprox en Primark
  • Tutú negro: 4,50€ en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  • Cadena cinturón: 11€ aprox en Amazon
  • Medias: 7,95€ en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  • Zapatos de tacón: 60€ aprox en el Corte Inglés.

Precio total del disfraz (sin contar todo lo que ya tendréis en casa): 149,34€

Precio total del disfraz (contando lo que seguro que ya tenéis en casa: “Blusa, falda, zapatos, y medias” y quitando los objetos opcionales no necesarios para el disfraz: “cadena cinturón, guantes”): 30,40€

Hombre Steampunk

Para el hombre Steampunk, no se necesita mucho, donde de verdad se va a gastar es en los complementos, pero intentaré hacerlo lo más sencillo y barato posible:

Imagen sacada de: weheartit.com4
  • Parte de arriba:

o   Sombrero de copa, militar o bombín
o   Camisa blanca, negra, marrón o verde militar
o   Chaleco de distinto color que la camisa
o   Si le quieres dar un toque más, añádele unas gafas steampunk al sombrero o un reloj de bolsillo, pero no es necesario.
  •  Parte de abajo:

o   Pantalón negro, marrón o verde militar.
o   Zapatos de vestir o botas.
o   Puedes añadirle cadenas al cinturón si quieres, pero no es necesario.

Precio total de un disfraz mujer Steampunk:
  •  Sombrero de copa: 6€ en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  • Camisa: 15€ aprox en H&M
  • Chaleco: 19,90€ en Primark
  •  Reloj del bolsillo: 6€ aprox en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  • Gafas steampunk: 9,95€ en Maty (Calle Maestro Victoria, 2, 28013 Madrid)
  • Pantalón: 15€ aprox en H&M
  • Zapatos de vestir: 60€ aprox Corte Inglés
  • Cadena cinturón: 11€ aprox en Amazon

Precio total del disfraz (sin contar todo lo que ya tendréis en casa): 142, 85€

Precio total del disfraz (contando lo que seguro que ya tenéis en casa: “Camisa, Pantalón y zapatos de vestir” y quitando los objetos opcionales no necesarios para el disfraz: “Cadena cinturón, reloj de bolsillo”): 35,85€

¡Si tienes cualquier duda con el disfraz, no dudes en preguntarme! Deja tu comentario al final de este post.



domingo, 16 de septiembre de 2018

Libro


Si a la persona a la que piensas regalar le gusta escribir (como a mí), leer o simplemente quieres “engañarla” para que piense que el regalo es una cosa cuando en realidad es otra, te recomiendo que envuelvas el regalo con libro.
Naturalmente esta forma de envolver el regalo, requiere que el mismo ya tenga forma de rectángulo o cuadrado, para que de esta forma sea mucho más fácil envolverlo.

Ingredientes
  •  Papel de envolver: si puedes elige papel de envolver blanco, para que simule las páginas del libro, pero sino no hace falta (yo utilicé papel de envolver morado porque la persona a la que iba dirigida le encantaba ese color)
  • Cartulina: que conformará la cobertura del libro, con una cartulina mediana te sobrará.
  • Hoja de color o una cartulina pequeña: sobre ella podrás diseñar la portada y contraportada más acorde para la persona a la que vas a regalar.
  • Celo: para pegar la cobertura del libro a las páginas.
  • Pegamento: para pegar las hojas de color o cartulinas pequeñas a la cobertura del libro.
  • Tijeras.


Pasos a seguir

  1. Envuelve tu regalo con el papel de envolver que hayas elegido, recuerda que puedes dibujar con un rotulador negro las líneas de las páginas una vez terminado el libro.
  2. Una vez que tengas envuelto el regalo, coge la cartulina mediana y toma las medidas para recortarla, envolviendo el regalo como si fuera un libro. Recuerda que la mayoría de los libros de portada dura sobresalen un poco, son más grandes que las páginas del propio libro para proteger la encuadernación.
  3. Cuando tengas la cobertura del libro recortada, pégala al regalo con celo
  4. Recorta con las tijeras la hoja de color o cartulina pequeña que hayas utilizado y dibuja en ella algo gracioso (en mi caso, la persona a la que iba a regalar, le gustaba escribir, por lo que le puse a ella de autora del libro) Opciones:
    1. Título del libro: “Feliz Cumpleaños” autor “el destinatario del regalo”
    2. Título del libro “nuestras vacaciones” y acompáñalo con alguna foto de vosotros juntos.
    3. Título del libro “aquella asignatura que siempre ha odiado”
    4. Título del libro “proposición de plan para el futuro que tengáis pensado.
  5. Cuando tengas la portada, haz lo mismo con la contraportada. Opciones:
    1. Anécdota graciosa que hayáis vivido.
    2.  Dedicatorias de compañeros y amigos.
    3. Chistes.
    4. Biografía del autor: Pon tu opinión personal de la persona a la que piensas regalar.
  6. Una vez tengas hechas la portada y contraportada del libro, pégalas al regalo con pegamento en barra y ¡listo! ¡Ya tienes el regalo perfecto para esa persona tan especial para ti!
Si te ha gustado este artículo y piensas hacerlo, ¡no dudes en mandarme una foto del resultado! ¡Me encantará ver que te he ayudado!



domingo, 9 de septiembre de 2018

El Despertador


Hace apenas unos días me regalaron un despertador, resulta curioso que se sigan vendiendo estos trastos, cuando ya todos usamos la alarma del móvil. Mis amigos solo querían hacer “la gracia” al regalarme el despertador, ya que siempre llego tarde a todos los sitios, sin embargo, el despertador me gustó.
Era un despertador retro, rojo y digital, la alarma que tenía era la radio y eso me gustaba. Siempre que pongo una alarma en el móvil me despierta con una canción que al final acabo odiando, pero despertarse con la radio puede ser una buena opción, me pareció más agradable.
Imagen sacada de: www.pinterest.com.mx
Ilusionado por el despertador, decidí usarlo esa misma noche, seguí las instrucciones y puse la alarma a las siete y media, tiempo suficiente para darme una ducha, vestirme y salir. Como era un despertador nuevo y no me fiaba que funcionara bien, también puse la alarma de mi móvil, por si el precioso despertador fallaba y me fui a dormir.
Me desperté con la radio, medio dormido miré el reloj del móvil y éste señalaba las tres de la mañana, sin duda había puesto la alarma del móvil mal. Apagué el precioso despertador prometiéndome a mí mismo solucionarlo al día siguiente y dejé que la alarma del móvil me despertara al día siguiente.
La alarma del móvil me despertó y empecé con mi rutina matutina, me fui a la ducha y tal y como recordé, tenía que comprar gel de ducha ya que lo había gastado todo el día anterior. Vacié por completo el gel llenando la botella de agua para lavarme con el poco gel que pudiera quedar en el bote y me fui a vestirme. Como ayer vinieron de sorpresa mis amigos a casa para regalarme el despertador, no me había planchado la camisa que tenía que llevar hoy al trabajo, pero no me importó, no estaba muy arrugada, así que me la puse.
Salí de casa tan rápido como pude, ya que no me daba tiempo a desayunar y fui andando al trabajo. En el camino me sonó el móvil, era un whatsap de mi amiga Cristina:
Bueno, ¿qué? ¿esta tarde te quedarás en casa? — me pregunta Cristina.
Ya sabes que tengo que trabajar, hoy vienen los clientes japoneses — contesto extrañado.
Cristina ya sabía que hoy estaba liado, se lo dije hace una semana, ese era el motivo de mi estrés estas semanas.
De repente me choco con alguien por estar mirando el móvil mientras ando. La señora me mira con desagrado mientras coge la mano de su hijo pequeño.
—Perdón — digo, siguiendo mi camino sin hacerla mucho caso.
Vuelvo a mirar el móvil y Cristina ya me ha contestado.
¿Pero eso no era mañana? — me pregunta.
No, es hoy
¿Hoy domingo?
Me freno en seco confuso, hoy es lunes. Miro hacia arriba, ya he llegado al trabajo y efectivamente está cerrado, pero eso no es posible, ayer fue domingo y por la tarde me dieron la fiesta sorpresa mis amigos.
Despistado vuelvo a casa, comprobando en todos los relojes de las tiendas y en los calendarios que el día es efectivamente domingo. Me paso la mañana durmiendo, pensando que todo ha sido un sueño, pero no es así. Por la tarde, alguien llama a la puerta:
—¡Sorpresa! — me sorprende Cristina y varios amigos míos.
—¿Qué hacéis aquí? — pregunto desorientado.
—Esto es una fiesta sorpresa por tu cumpleaños — me informa mi amigo Roberto.
—Sí, y como siempre sueles llegar tarde a todas nuestras quedadas, se nos ha ocurrido regalarte esto — me dice Cristina entregándome un regalo.
Sabía lo que iba a ver al desenvolver el regalo, pero aun así se me puso la piel de gallina cuando vi el mismo despertador rojo que me había despertado por la mañana.
—¿Qué? ¿te gusta? — me pregunta Roberto.
Sin decir nada a nadie voy a mi habitación, con la esperanza de encontrar el despertador en la mesita de noche, pero no está. Cuando vuelvo al salón trato de aparentar normalidad y repito las mismas frases y gestos que hice el día anterior, sorprendiéndome a mí mismo por saber lo que iban a decir mis amigos en cada momento.
Ya a solas, pongo el despertador de nuevo y dudoso me voy a dormir con la esperanza de que al día siguiente sería diferente. El despertador me vuelve a despertar a las 3 de la mañana, lo apago y dejo que el móvil me despierte a la hora que de verdad corresponde.
Cuando me despierta la alarma del móvil, vuelvo con mi rutina de siempre. Sigo sin tener gel de ducha y gasto lo poco que me queda en la mañana, no me da tiempo a desayunar y salgo de casa para ir al trabajo.
De repente me llega un mensaje por whatsapp:
Bueno, ¿qué? ¿esta tarde te quedarás en casa? — me pregunta Cristina.
El terror me invade y se acentúa aún más al descubrir que el trabajo está cerrado. Vuelve a ser domingo y vuelvo a repetir el día, como si estuviera en un agujero de gusano.
No contesto a mi amiga, directamente vuelvo a casa y voy directo a la raíz del problema, el despertador. Lo miro de arriba abajo, ese tiene que ser el origen del problema.
¡Muy buenos días caballeros, hoy empieza un nuevo día en una preciosa ciudad! — anuncia la radio del despertador.
Voy a apagarla, pero entonces la voz de la radio cambia y se dirige hacia mí:
¡Y recordar poner el despertador en lineal! ¡si lo dejáis en modo cíclico repetiréis este día una y otra vez!
Aterrado, busco el interruptor y lo encuentro, pasando la palanca de modo cíclico a modo lineal.
¡Activado el modo lineal, bienvenido a un nuevo día! — me informa el despertador.









Si te ha gustado…

Para escribir este relato me he inspirado en mi propio despertador y lo mucho que odio despertarme con la misma melodía todos los días.
Esta historia que podría ser más de miedo que de ciencia ficción nos enseña una cosa: “lee las instrucciones antes de usar cualquier cosa”, uno de mis mayores defectos es querer adelantarme y usar algo sin saber cómo funciona con lo que acaba rompiéndose o fastidiándose por mi impaciencia, pero eso no tiene que pasaros a vosotros, acordaros de este relato cuando vayáis a poner la alarma del móvil y pensar… “que hay cosas peores que tener que madrugar”.

Imagen sacada de: www.teklic.hr