miércoles, 17 de agosto de 2016

Juego de Niños

Había quedado con mi amigo Bulix en su casa como todas las tardes, teníamos pensado jugar a nuestro juego favorito y me moría de ganas por llegar. Llamé a su puerta y pude oír sus rápidas pisadas antes de que ésta se abriera.
—¡Por fin! ¡Ya pensé que no ibas a venir! — exclama Bulix.
—Perdona, mi madre me ha entretenido…
—¡Tío, no te vas a creer lo que hecho Carlos!
Carlos es el avatar favorito de Bulix en el juego, no entiendo muy bien por qué le gusta tanto, tan solo es un policía normal y corriente, como mucho pone multas de tráfico.
—No habrás estado jugando sin mí, ¿Verdad? —pregunto molesto.
—Es que estabas tardando mucho — se excusa Bulix.

Llegamos a su habitación y nos sentamos delante del ordenador, Bulix me enseña la emocionante escena de Carlos discutiendo con un peatón, por haberle puesto una multa de tráfico injustamente. Es todo tan aburrido que me da sueño.
Imagen sacada de: www.telam.com.ar
—Bulix, de verdad, no entiendo por qué te gusta tanto Carlos, ¡Si es muy aburrido!
—¡Porque es un poli corrupto! ¡Es lo mejor!
—Tan solo le sopla un poco de información a Manu, mi personaje y el mayor traficante de armas de la historia, de vez en cuando, no hace mucho más.
—Ya, pero aun así me sigue pareciendo alucinante.
Contemplar a Carlos en la pantalla, me aburre soberanamente, así que se me ocurre una idea para cambiarlo todo.
—Bulix, se me acaba de ocurrir una idea, ¿Y si lo cambiamos todo? ¿Y si provocamos no sé, una pequeña catástrofe?
—¿Cómo cuál?
—¿Te acuerdas del almacén de armas que tiene Manu escondido en el sótano ese?
—Claro, el que está en el centro de Madrid, ¿No?
—Exacto, ¿Qué pasaría si la banda de Lucas, cuya enemistad con la banda de Manu es palpable, decidiera explotar dicho almacén?
—¡Tío! ¿Pretendes volar toda la manzana? — pregunta sorprendido mi amigo.
Yo asiento con la cabeza emocionado y esperando a que a Bulix le guste la idea tanto como a mí. Su sonrisa pícara es la que me responde:
—¡Vamos a hacerlo! — exclama.
Manipulamos con nuestro ordenador a nuestros avatares y hacemos que Lucas y su banda exploten el almacén de Manu en contra de su voluntad. La reacción es inmediata, todo el edificio explota y cunde el caos en la ciudad.
Los coches se paran, la gente huye y grita sin parar y el humo de la explosión se extiende por toda la calle. Sin embargo, lo más impresionante de ver, es como se agrieta La Cibeles, uno de los monumentos emblemáticos de Madrid.
—¡Ha sido increíble! — grita eufórico Bulix.
Yo grito con él y saltamos como locos desde nuestros asientos. Ya un poco más calmados, contemplamos como la policía y los bomberos llegan al lugar.
—Los humanos son idiotas — dice Bulix — son tan fáciles de manipular, solo hace falta este ordenador y todo su mundo se sume en el caos.
—Ya ves.
¡Ha comer! — se oye a la madre de Bulix desde la cocina.
—Bueno, dejemos a la Tierra por ahora, que mi madre ha preparado unos Nargets deliciosos del planeta Orus y tengo un hambre increíble. — dice Bulix antes de apagar el ordenador con sus tentáculos.
Salimos de la habitación y yo miro un instante el ordenador antes de irme, ¿Qué pensarían los humanos si supieran que unos alienígenas están jugando con ellos?




Si te ha gustado…

Para escribir este relato me he inspirado en una novela de Stephen King, La Cúpula, una novela increíble en mi opinión y que recomiendo. Hicieron una serie de La Cúpula, pero no es ni por asomo como el libro, deja mucho que desear, por lo que la serie no llegó a terminar.
También he hecho un pequeño guiño a una serie, Sons of Anarchy, ya que los humanos con los que juegan los dos pequeños alienígenas, están inspirados en esa adictiva serie de traficantes de armas.
Con este relato quería transmitir que debemos tener cuidado con lo que hacemos y ponernos siempre en el lugar de otro antes de meter la pata. La empatía es una de mis cualidades favoritas y para mí una de las más importantes.
Dicho esto, espero que os haya gustado mi relato y que me dejéis vuestros comentarios, dudas y opiniones al respecto.
Y un saludo de Silvia!!

domingo, 14 de agosto de 2016

Escuadrón Rebelde


Los alienígenas me llevan a la que será mi prisión hasta Dios sabe cuándo. Miro a mi alrededor y no paro de ver celdas y más celdas de humanos tan asustados como yo, hasta donde alcanza la vista. No sabemos muy bien lo que quieren, por qué nos tienen prisioneros en vez de haberlos aniquilado a todos y quedarse con la Tierra, pero eso ahora ya no importa. Entro en mi celda y me quedo horrorizado al descubrir quién hay en ella.
—¡Tú! — exclamo
—Vaya, vaya, ¡Pero si es el agente Darzo! ¡El mismo poli que me metió en la trena! — exclamó mi compañero de celda.
Me quedé mudo de horror, nunca pensé acabar en una celda y mucho menos con Oswalrd también conocido como Sangre. Meter en la cárcel a Sangre fue mi mayor hazaña policial, pero no fue fácil, ya que se escapó de la cárcel varias veces.
Imagen sacada de: dpicuantico.com
—¡Desde luego qué suerte de mierda tienes, macho! — se rio Sangre.
Sangre se levanta de su cama y me imagino lo que va a pasar.
—¡Espera! — exclamo asustado.
—Hagamos un trato, ¿De acuerdo Darzo? — dice Oswalrd.
—¿Qué trato?
—Dado que estamos en una prisión alienígena y el mundo se ha ido a la mierda, solo me vengaré de ti al 25%.
—¿Y eso qué quiere decir? — pregunté asustado.
Antes de que pudiera reaccionar, Sangre me dio un puñetazo en la nariz tan fuerte y rápido que me tiró al suelo y no empecé a sentir dolor de verdad hasta que empecé a sangrar.
—Ahora estamos en paz — contesta Sangre satisfecho.
Sin levantarme del suelo empecé a taponar mi nariz rota con papel de váter, mientras Sangre se volvía a tumbar en su cama con las manos en la cabeza.
Algo llamó mi atención, todas las celdas de humanos eran de dos personas como las prisiones humanas y los alienígenas se paseaban por las celdas de vez en cuando. Las celdas alienígenas no eran muy distintas de las humanas. Entonces caí en algo:
—Una cosa, tú estás acostumbrado a estar en prisión… — empecé a decir — te habrás fijado en que estas celdas no son muy distintas de…
—¿A dónde quieres llegar? — me interrumpió.
—A qué tú puedes sacarnos de aquí, no es la primera vez que te escapas de una prisión.
—Sí podríamos escapar, pero luego ¿A dónde iríamos?
—A recuperar la Tierra.
—¿Tú y yo solos?
—No, huiremos todos, todos los humanos.
—Eso es una locura no podemos huir todos a la vez, podremos huir unos cuantos, pero no todos.
—Bueno, pues los que podamos — digo poniendo los ojos en blanco.
Sangre me mira dubitativo, pero finalmente accede. Tiene un plan, pero no me entero de sus intenciones hasta que nos reunimos todos en el patio de la cárcel. Me lleva hasta un grupo de humanos y me los presenta:
—¿Qué haces con ese poli, Sangre? — pregunta uno de ellos.
—Está con nosotros — responde mi compañero — al menos por ahora, hasta que nos libremos de esos alienígenas.
Los demás me miran con recelo, pero parece que acceden a tenerme en su equipo.
—Darzo, te presento a mi equipo, cada uno desde su zona intentará liberar al mayor número de humanos posible — me informa Sangre.
—¿Qué sois? ¿Una especie de Escuadrón Rebelde? — pregunto
—Algo así.
El plan es complejo pero efectivo, primero tenemos que destruir su bombona de aire, sin su aire, no podrán respirar en nuestro planeta, después conseguiremos sus armas y para finalizar mataremos a todo bicho que se cruce en nuestro camino.
La parte más difícil del plan es sin duda la de destruir su bombona, después todo será coser y cantar. Por supuesto, la misión de destruir la bombona la haremos Sangre y yo.
Nos metemos por los tubos, por los que nos dan la comida, cuando nadie mira y recorremos todo el trayecto en silencio. Una rejilla nos hace aparecer en una zona restringida y desconocida para nosotros y recorremos los pasillos lo más deprisa que podemos.
—¿Sabes a dónde vas? — le susurro a Sangre.
—Nop, pero a algún lugar nos llevará este pasillo.
Sangre se para de pronto delante de una puerta y mira con horror su interior.
—¿Qué ocurre? ¿Qué ves?
Sin contestarme entra dentro de la habitación y yo le sigo. Toda esperanza que pudiera albergar de escapar de allí se desvanece, cuando contemplo los planetas desde el espacio. Todo este tiempo pensaba que seguía en la Tierra, pero hemos dejado nuestro mundo atrás hace mucho. Los pasos de los alienígenas se acercan, pero no nos importa, porque ahora sabemos la verdad.




Si te ha gustado…

Para escribir este relato me he inspirado un poco en el Escuadrón Suicida, ya que en una situación como la anteriormente descrita, tenemos que recurrir a “los malos” los que ya han estado anteriormente en la cárcel, para escapar de la prisión alienígena. Al mismo tiempo, también me he inspirado en Prisión Break y los intentos de Michael Scofield por escapar de la cárcel.
Con este relato quería mandar un mensaje, “la realidad no siempre es lo que parece”, por ello debemos de ser cautos y no precipitarnos en nuestras conclusiones. Hay que fijarse en los detalles y a partir de esos detalles llegar a la verdad.
Dicho esto, espero que os haya gustado mi relato y que me dejéis vuestros comentarios, dudas y opiniones al respecto.
Y un saludo de Silvia!!
Imagen sacada de: www.vedelisteze.sk

miércoles, 10 de agosto de 2016

Monster GO

Estaba harta de que todas mis amigas me dieran la vara con lo mismo, de que todos los días me pidieran que me descargara el nuevo juego de móvil que había revolucionado el mundo. Así que lo hice, me lo descargué y entré en sus desconocidos dominios.
El juego es simple, eres un cazador y tienes que atrapar a todos los monstruos que te encuentres. Los monstruos están esparcidos por todo el mundo y tienes que andar para encontrarlos y capturarlos.

Esta tarde mis amigas y yo vamos a ir a una “Monsterquedada” en el parque del Retiro, se van a congregar muchos cazadores y todos juntos buscaremos nuevos monstruos que capturar. Por extraño que pueda parecer, Monster GO no es un juego que me termine de llenar, no me llama demasiado la atención y mis amigas lo notan.
Imagen sacada de: www.t13.cl/etiqueta/pokemon-go
Llegamos al parque del Retiro dos horas antes de lo previsto y mis amigas ya han conectado sus móviles para capturar monstruos. Yo más que jugar, hago el tonto, finjo que las capturo a ellas como si mis amigas fueran monstruos. Lo hago para que se rían, aunque ellas están demasiado concentradas en el juego como para hacerme caso.
Finalmente desisto, desconecto el juego y me alejo de ellas a sabiendas de que ni se darán cuenta de que no estoy allí, hasta que sea la hora de la Monsterquedada. Veo el paisaje, los árboles que se mueven con el ligero viento primaveral, las brillantes gotas de agua del césped recién regado y las flores, que abren sus pétalos ante los primeros rayos de sol. Creo que con la forma que tenemos de relacionarnos ahora, hace que nos perdamos las maravillas de la naturaleza y las cosas que antes mirábamos con admiración, ahora las miramos con desinterés.
—¡Lagoda! ¿Dónde te habías metido? ¡Te hemos buscado por todas partes! — exclama mi amiga Tesa acercándose corriendo hasta mí.
—No me cabe ninguna duda — contesto con ironía y el ceño fruncido.
—Pues sí, te estábamos buscando Lagoda — contesta mi amiga molesta — La Monsterquedada va a empezar, nos están esperando junto al estanque.
Salimos corriendo como si no hubiera un mañana hasta llegar al punto de encuentro y se me hiela la sangre al llegar allí. Todos están tirados en el suelo, convulsionándose y echando espuma por la boca. Mi amiga Tesa cae al suelo y empieza a sufrir el mismo ataque que los demás. Intento sujetarle la cabeza para que no se golpee contra el suelo y miro a mi alrededor desesperada.
Incluso las personas que no están en la Monsterquedada están sufriendo dicho trastorno. Las palomas huyen despavoridas al ver como los clientes de los bares cercanos se desploman y se retuercen sin parar, los que estaban subidos en las barcas, caen al agua y aquellos que antes disfrutaban del sol tumbados en el césped, ahora escupen espuma blanca por la boca.
De repente todo cesa, los cuerpos se paran y los ojos se cierran. Intento reanimar a Tesa, pero no tiene pulso. Entonces, en ese preciso instante, los móviles se mueven, como si un imán les atrajera y todos se unen hasta formar una figura, uno de los monstruos del juego. Las pantallas de los móviles se iluminan de verde fosforito, el mismo color que aparece al inicio del juego, y entonces lo entiendo. Yo no he sufrido el ataque, porque tenía desconectado el juego, pero todos los demás no han tenido tanta suerte.
El monstruo verde hecho de móviles me mira y parece que sonríe:
—Habéis jugado con nosotros, ahora nos toca a nosotros jugar con los humanos.







Si te ha gustado…

Como ya te habrás dado cuenta, este relato es una crítica a Pokemon GO, no tengo nada en contra de ese juego en particular. Sin embargo, para mí fue todo un aterrador descubrimiento cuando paseando por el Retiro, me fijé en la cantidad de personas que allí había congregadas para jugar a ese juego. Eran como zombis, esparcidos por todo el parque y esa imagen me inspiró para escribir esto.
El mensaje que quiero transmitir con esta historia, es que está bien que juegues al Pokemon GO o a cualquier otro juego, pero no te olvides nunca, de que la realidad, tu vida, está ahí fuera, no se vive a través de una pantalla.
Dicho esto, espero que os haya gustado mi relato y que me dejéis vuestros comentarios, dudas y opiniones al respecto.
Y un saludo de Silvia!!
Imagen sacada de: www.importancia.org/naturaleza.php

domingo, 7 de agosto de 2016

El Programador de Dimensiones



La tecnología ha avanzado hasta tal punto, que podemos crear otros universos, otras dimensiones. Si eres programador, tienes el poder para crear cosas extraordinarias e incluso vivir de ellas.
Yo trabajo en el parque de atracciones de Dimension, el primer parque de atracciones de dimensiones. Como programador, tengo que crear dimensiones que atraigan a la gente, mundos por los que la gente pagaría por entrar. Los grandes éxitos de Dimension fueron sin duda la dimensión de Harry Potter y la del Señor de los Anillos. La gente paga verdaderas fortunas para instalarse un fin de semana en Hogwarts o en Rivendell.
Sin embargo, estoy casi seguro que esta nueva dimensión que tengo entre manos va a revolucionar Dimension y nuestros ingresos. Estoy creando el mundo de Star Wars y esto lleva su trabajo, pero cuando lo termine esta tarde será alucinante. Solo me queda por terminar la Estrella de la Muerte, lo que resulta un poco irónico.
Cojo un TIE avanzado X1 y me acerco a la Estrella de la Muerte, necesito ver cómo van mis programadores con su trabajo. Aterrizo en el hangar principal, como si fuera un lord Sith, ya que la mayoría de mis programadores esperan mi llegada. Bajo de la nave y me acerco a mi segundo al mando, el programador Jenkis.
—Todo está casi terminado Bave, solo queda el retoque final — dice mi amigo Jenkis.
—Estoy ansioso por ver mi trabajo terminado — comento nervioso.
—Lo sé — contesta riéndose.
Los últimos retoques tardan unas horas en terminarse y yo contemplo con entusiasmo el final de mi trabajo. Una vez finalizado éste, mis programadores lo celebran con champagne y música, pero yo no estoy para celebraciones, me siento extraño y abandono la Estrella de la Muerte para aterrizar en Tatooine. Necesito un momento de paz cerca de la casa de Luke Skywalker y contemplar los soles mientras pienso en mi siguiente paso.
Imagen sacada de: astroseti.org
Unos pasos de arena suenan detrás de mí y sé perfectamente de quién se trata incluso antes de girarme:
—¿Qué haces aquí Bave? ¿Por qué no estás con los demás celebrándolo? — me pregunta mi amigo Jenkis.
—Tengo pensado hacer algo, pero me pregunto si debería hacerlo o no
—¿De qué se trata?
—Siempre creamos dimensiones nuevas y cuando éstas están terminadas, llamamos a los actores para que las colonicen y den aspecto de real a esto, para que no sea un universo vacío.
—Sí, así es — me interrumpe confuso mi amigo.
—Pues se me ha ocurrido que en vez de llenar éste mundo de actores, tal vez podríamos llenarlo de personas reales. Crear vida en esta dimensión, crear a los personajes de Star Wars.
Jenkis se negó por completo, dijo que era muy peligroso y una idea absurda, pero esa idea seguía en mi cerebro y no podía quitármela de la cabeza, así que me encerré en la casa de Luke Skywalker en secreto y empecé a crear a mi primer personaje. Dado que estaba en Tatooine, me pareció correcto que mi primer personaje tenía que ser el mítico Skywalker. Tardé varios días en terminar a mi primera creación de verdad, le metí toda la información sobre su personaje: sus gustos, sus sueños, sus miedos, todo y cuando terminé contemplé mi obra satisfecho:
—¿Anakin? ¿Qué tal te encuentras? — le pregunté.
—Estoy confuso — dijo algo mareado — ¿Quién eres?
—Soy tu creador — susurré.
—¿Mi creador? ¿Eres mi padre? — me preguntó sorprendido
Yo no pude evitar sonreír ante esa pregunta, pero automáticamente la negué en rotundo:
—No, no lo soy, soy tu creador, yo he creado este mundo y ahora te he creado a ti.
—¿Por qué? — preguntó confundido.
—Porque era lo que le faltaba a este mundo, verás he creado este mundo con la intención de ser un parque de atracciones para los que son de mi mundo, tu misión será que los que vengan de mi mundo se lo pasen de maravilla en tu universo…
—¿Así que eso es lo que soy para ti? ¿Unas atracciones? — me interrumpe.
Los objetos empezaron a moverse y como si de un terremoto se tratase, muchas herramientas se cayeron al suelo. El cuello me empezó a doler, aunque Anakin no me tocaba, sentía como sus manos estrangulaban mi cuello y me impedían respirar. Intenté hablar, intenté pedirle perdón, pero ninguna palabra salía de mi boca. Sin quererlo, había convertido a Anakin en Darth Vader.







Si te ha gustado…

Este relato quiero dedicárselo a mi novio, ya que en un futuro será un gran informático.
Para este relato me he inspirado en: el videojuego de Disney Magical Word (videojuego que recomiendo) y que es básicamente un parque de atracciones de dimensiones Disney, en Star Wars y todo su mundo y por supuesto en la legendaria novela de Mary Shelley, Frankenstein.
La moraleja de este cuento es la misma que la del monstruo creado por Víctor Frankenstein, hay que tener cuidado con lo que creas. Sin embargo, también quería dejar una pregunta en el aire, ¿Qué pasaría si nuestro mundo no fuera más que un parque de atracciones creado por otros seres?
Dicho esto, espero que os haya gustado mi relato y que me dejéis vuestros comentarios, dudas y opiniones al respecto.
Y un saludo de Silvia!!